Mi buen y viejo amigo Rapheus tuvo la deferencia de enviarme un mail así:
No pude dejar de fotografiar este cartel que encontré en un bar e inmediatamente supe que debías verlo.
Ahí va:
Llevo un tiempo viendo los distintos tipos de licencias para distintos rubros (software, sonido, contenido, opinión, etc.), todas con patadas de páginas que meten un poco de miedo para al final dar con mi tipo de liciencia ideal, directa, sencilla, simple, y más libre que todas las demás.
Les presento la DO WHAT THE FUCK YOU WANT TO PUBLIC LICENSE:
DO WHAT THE FUCK YOU WANT TO PUBLIC LICENSE
Version 2, December 2004Copyright (C) 2004 Sam Hocevar
14 rue de Plaisance, 75014 Paris, France
Everyone is permitted to copy and distribute verbatim or modified
copies of this license document, and changing it is allowed as long
as the name is changed.DO WHAT THE FUCK YOU WANT TO PUBLIC LICENSE
TERMS AND CONDITIONS FOR COPYING, DISTRIBUTION AND MODIFICATION0. You just DO WHAT THE FUCK YOU WANT TO.
Fin.
Traducido más o menos elegantemente, se resume en “Haga lo que carajo quiera con esto”.
Ya cambié mi plugin “Frases al azar” de licencia Perón (más o menos lo mismo) a licencia WTFPL, y creo que la voy a volver a usar alguna otra vez.

Opino que este cartel debería estar pegado en cada oficina. (En todas).
Eso es lo que suele preguntarme el común de los mortales. Porque soy un tipo re-web, destilo esa onda.
Algunos, un poco más interiorizados en terminologías tecnológicas:
- ¿Vos hacés sitios web? –
(lo que sería un poco más exacto).
Página web me suena muy a “web 1.0″, de 1998, una página con banners saltones de publicidad totalmente alejados de cualquier concepto estético y esos graciosos y ridículos GIFs animados que utilizamos todos. Era eso, una “página”. En el mejor de los casos eran hasta cinco páginas atadas con un índice poco atractivo, y ya. De sobriedad o buen gusto, ni rastros.
Actualmente el concepto de sitio web de los útimos años a esta parte pretende lograr un esqueleto bien pensado para poder ordenar el contenido que vamos a colocarle. Y ahora, que se puede, con audio y video sin que todo se paralize o quede feo. Todo un lujo.
Estamos en una buena época web en el sentido tecnológico. Mucho JavaScript evolucionado en herramientas realmente útiles, la gloria de jQuery -creo que el más emblemático de los frameworks JS que con sus plugins (agregados) permite resolver una parva de cosas del lado del cliente (= del navegador) e incluso brindarnos efectos gloriosos para el manipuleo de texto, imágenes y componentes de formularios que hacen de la experiencia del usuario algo mucho más placentero.
Lo único que me patea de toda esta vorágine de tecnología aplicada a inventar cualquier cosa vendible y atractiva al cibernauta -lógico- es que la llamen “web 2.0“: la era de la red social enredada hasta en la sopa. Convivo con esa terminología y con gente que trabaja exclusivamente de vender presencia web no solo en un sitio institucional que quizás visitarían pocos, sino también en Facebook y Twitter, estar en Internet ahora nos lleva a usar la nueva fatídica palabra de moda que es “viral“.

Viral significa que una “cosa” vendible sea tan buena, esté tan bien presentada, el servicio y la atención al cliente haya sido tan esmerado que el mismo cliente recomiende a sus amigos y conocidos la “cosa”. Es decir, que la propagación de la publicidad sea automática, sin gasto extra para los que desean promocionar, y con la mejor tasa de conversión posible, porque es claro que la recomendación de un conocido es lo que mejor funciona en el mundo. La propaganda en TV es dificilísimo que nos venda algo, excepto que seamos conumidores de Tinelli y sucedáneos.
Quiero rematar diciendo que de la web 2.0 dichosa todo lo que me molesta es el término (“¿2.0?“) y no el rumbo, el rumbo es lógico natural que tomó la web…
Y del marketing viral, aunque me pudra y me canse de escuchar de sus logros, no tengo nada feo que decir, pues es notorio que se trata de la mejor publicidad.
Volviendo al tema, que me fui un poco por las ramas: yo hago sitios web. Que me parezcan piolas en su diseño estructural para el amigo Google (WordPress 95%, digamos) y posicionamiento orgánico bien logrado con trabajo de un año. Nada viral, seguramente porque no vivo de esto.
Original (mío) de RRweblogs: ¿Vos hacés páginas web?.
El debate gira en torno a la rama laboral IT. Hay muchos comentarios y muchos muy interesantes, pero voy a poner fundamentalmente los de E. Conesa, a quien pidiera permiso en su momento, y un par sueltos con el nombre de su autor como corresponde.
Ezequiel Conesa contesta un comentario anterior así:
Hola Nacho,
Vamos por partes. Estoy de acuerdo con vos en que los avisos deberían dar una orientación de la posición.
Te comento que cuando yo pido remuneración pretendida en un aviso, es honestamente para lo que dije en mi comentario anterior. Realmente cuando hago una búsqueda para un cliente, la remuneración ya está definida, no tengo nada que regatear. Ocurre si que hay posiciones con nombres equívocos como “Gerente” hay gerencias de muy distintos niveles de remuneración y es para ganar tiempo que se busca la coincidencia en el criterio económico.
No sé a qué consultoras te referís como “carniceras de gente”, pero en todo caso, no ganan nada buscando el recurso más barato. Yo trato de buscar para mis clientes el mejor profesional posible dentro de la remuneración que la empresa ofrece. El consultor no determina salarios regateando a partir de un aviso. Los salarios los determina el mercado.
El peloteo de comentarios sigue de lo lindo (son 69 comentarios para cuando escribo esto) pero vuelvo al maestro Conesa, quien me ha comprado totalmente con su manera de ver las cosas.
No termino de entender por qué tanto problema.
1) Cómo dice Andrea, el puesto tiene un valor. De hecho, ese valor NO depende de la necesidad del postulante. NUNCA en más de 10 años en selección de personal vi que se cambie el sueldo de una posición para abajo porque un postulante puso una remuneración pretendida menor.
2) El sueldo ofrecido es uno. También es cierto que cada uno sabe cuánto vale su trabajo. Si tenés muy poca experiencia y tu última remuneración fueron 1500 pesos, sabés que una posición de 10000 no es para vos. Ojo, tal vez podrías cumplirla, pero seguro que hay alguien que ya tiene experiencia y en términos competitivos no estás bien posicionado.
3) Contesto a Agustín que dice “considero que si un postulante pide mas de lo que quiere o puede pagar una empresa, será decisión del postulante llegado el momento tomarlo o dejarlo”. En realidad, cualquier empleador sabe que si toma a alguien por una remuneración menor a la que pretende, ese alguien va a seguir buscando trabajo, con lo cual es sólo una solución de corto plazo.
4) los que hacemos selección de personal no buscamos gente desesperada. Estamos en el 2009. Se ha impuesto la guerra por el talento. Incluso en medio de la crisis, las empresas saben que su mejor ventaja está en el capital humano. Nadie contrata a alguien porque es más barato. Creanmé, contratar a un desesperado porque es más barato, es mucho más caro que contratar al que da con el perfil que estoy buscando.
5) Las pruebas de lo que digo las dió Andrea con su experiencia en Techint: le pagaron lo que la posición vale, no menos porque pidió menos.
6) hay una razón interna para no especular. Los sueldos dentro de las empresas se ajustan a una estructura. Cada posición tiene un grado y a ese grado le corresponde una franja salarial. Si por ahorarse unos pesos contrataran a alguien por un sueldo menor, empezarían a tener problemas de clima por l ainequidad.
7) Claro que los puntos 6 y 7 aplican a empresas serias. Es claro que pueden existir empresas menos serias que sí regateen los sueldos. Que si te dejen afuera porque tu remuneración pretendida es muy alta. Que si te pagen menos de lo que tenían pensado porque pusiste una remuneración menor La pregunta es ¿QUIEREN TRABAJAR EN ESE TIPO DE EMPRESAS????
8 ) El concepto es, como dice Andrea, la posición tiene un valor. Tu trabajo también. Son compatibles? eso es lo que se itenta saber. No le tenés que acertar justo. Si ponés un poco más o menos, te van a llamar igual. Ahora, si ponés la mitad o el doble, no te van a llamar, pero… TE INTERESARÍA QUE TE LLAMEN? No, viste? ahorraste tiempo.
9) Dicho de otra forma, el postulante vende un servicio (su trabajo) a un precio (sueldo) y la empresa está dispuesta a pagar un precio por un servicio. Es como contratar un hotel. Buscás por la ubicación y la cantidad de estrellas… y después te fijás cuanto vale!!! si es muy caro no vas y si es muy barato, tampoco.