Aparentemente, todo el aceite debería provenir de los tomates secos y del salmón; no haría falta agregar nada más.
El secreto es: no ir pinchando sus componenetes por separado, sino pinchar los cuatro en un sólo tenedorazo y masticar todo el asunto, logrando que se forme en la boca un bolo de sabores mezclados indescriptibles.
First Tango me dió la razón.
Ingredientes:
Imprescindible:
Preparación:
Se hidratan los tomates secos con agua caliente (de la canilla de red) durante aproximadamente 5 minutos, hasta el punto en que queden sutilmente chiclosos, *NO BLANDUZCOS/BABOSOS*, ahí ya se pasaron.
En ese momento (luego de escurrir el agua, obvio), mezclar los tomates calentillos con todos los ingredientes 1ero., y luego de ello cubrir el mezcliche con el componente imprescindible (aka: olive oil).
Enfrascar. O comer. Sed felices.
Otra de las maravillas que conocí gracias a ylek.
Es una raíz (como se aprecia claramente en la foto), por ahí impresiona un poco su aspecto al principio pero te acostumbrás al rato.
Yo lo preparo así: lo corto en rodajas tipo planchas (monedas) y luego re-pico sobre lo que quedó de esa porquería. Eso cuando estoy cansando (es el método rápido y fácil); sino: rallador, pero eso si cansa. Supongo que le sacará más juego, además. Pero cansa. Cansa. Bueno sería contar con ralladores automáticos, minipimmers y esas boludeces de amas de casa modernas del siglo XXI, pero acá no hay; así que no.
Luego: a hervir un rato, y luego de hervido (que el agua arremolinada haga girar al producto por el contenedor) dejar reposar un poco más para que termine de largar jugo. El color final del líquido es de un marrón claro (si salió poco jugo = poca potencia) no es muy agradable a la vista, u oscuro (mejor = trompada a la boca) bah… ¿qué importa el color en este caso?
Una delicia picante, los orientales lo usan a full en su cocina, y lo bien que hacen.
A veces conviene tener agua estándar a mano para calmar el ardor o picor. Yo no, por supuesto.
Se consigue en dietéticas, normalmente, o en puestos callejeros de venta de verdura. Raro verlo en supermercados. Algunos Cotos tienen; sino nunca falla la calle Arribeños (barrio chino).
(A la imágen la saqué de este lugar: Jengibre, un aroma embriagador, en donde también dicen cositas lindas del jengibre, aunque me parece que se les va un poco la mano con la guitarra, muchachones. Es sólo jengibre. Igual muchas gracias.).
Recomendado
Un link con datos a re-full: MedlinePlus hierbas y suplementos: Jengibre (Zingiber officinale Roscoe). Trata estos temas: historia, sinónimos, evidencia, dosificación, seguridad, interacciones, metodología y finalmente las referencias.
El domingo tuve oportunidad de conocer un plato riquísimo llamado TABULE, gracias a Mónica y Juan -amigos de ylek-. Supuestamente de origen árabe, aunque no se sabe a ciencia cierta. Vi en varias páginas web que “lo hacen” marroquí, griego y libanés.
¿Cómo definirlo? Una especie de ensalada criolla un poco más ácida. Re-da probar el asunto…
Ingredientes (2 recetas diferentes):
Método: Se lava bien el trigo y se deja estar en una fuente con dos vasos de agua hervidas por una media hora. Se estruja el trigo con las manos, se pasa a otra fuente y se revuelve con todos los demás ingredientes.
Fuente: Recetas-y-Cocina.com.
Don Karlos Arguiñano tiene otra receta, por lo que he visto hay sutiles variaciones de receta en receta.
Pon el couscous en un bol grande y añade las pasas (es importante que no tengan pepitas).
Pica dos de las cebollas en dados pequeños, haz lo mismo con los pimientos y medio pepino (reserva el otro medio para decorar) e incorpora todo al bol. Sazona.
Vierte el zumo de los limones, la misma cantidad de agua y un buen chorro de aceite. Agrega una cucharadita de menta picada y mezcla todos los ingredientes. Tapa con film transparente de cocina y deja reposar durante 3 horas.
Sirve el tabulé en una fuente amplia. Añade el bonito en trozos grandes y adorna con el pepino. Corta la cebolla en aros, espárcelos por toda la superficie y decora con una rama de perejil.
El tabulé, no es más que la sémola de trigo (cuscus) lavada, escurrida y servida en frío, a modo de ensalada, con tomate, cebolla, perejil, menta, aceite, limón… Se pone de entrante, en el centro de la mesa, y la buena educación manda que no se retire hasta el momento de los dulces, para que los invitados puedan picar de él en cualquier momento del ágape.
]]>Preparación:
Derretir la manteca en una cacerola (un soquetito discreto, por decir algo… 1/6to. o 1/8vo. de un pan de 200 gramos); una vez que está líquida echar la jardinera previamente lavada y esperar a que los elementos se fundan, es decir: que la manteca peneeeeeeeeetre en las hortalizas.
Una vez ocurrido el crimen, la cosa queda más o menos así:
Opcionalmente, puede agregársele bouquet de pimientas y/o sal con hierbas y/o Salsa Jaacks, si aún no se le cayó la lengua de la boca.
El plato no sólo es rico, sino también ENGORDADOR…
Limón (95%)Preparación:
Se mezclan los ingredientes y ia’stá.
Nota:
Se podría incrementar la sal al 7% y bajar el limón al 93% pero no garantizo su supervivencia. A su riesgo, eh.
Aplicaciones:
Apto para aderezar pollos y otras comiditas insípidas, ideal para quemar grasas corporales y matar todos los bichos del estómago.
Autor de la pócima: yo.
Comentario adornativo anti-marketinero del producto:
]]>“La Salsa J. es como el vodka.
No es pa’ todos.”