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Vamos a echar un polvo

Posted by – 2011-03-29

No se será tan así, pero me gustó la explicación.
Yulian

¿Sabías lo que es echarse un polvo?

El origen de la frase “echar un polvo” data de los felices años 20, unos años mágicos. España no se había metido en la guerra mundial y tuvo una postguerra muy feliz.

Los españoles conocieron el hedonismo, la buena vida y por consecuencia se incrementó el vicio del tabaco inhalado (el celebre rapé). Todos los hombres que se preciaban de elegantes llevaban en su bolsillo un bonito recipiente, en forma de caja, donde había polvo de tabaco (rapé), que se intercambiaba como signo de cortesía ¿quieres echar un polvo? Pero como era de mala educación inhalar ante señoras, los hombres cuando sentían el sindrome de abstinencia salían del salón, con la excusa de echar un polvo.

Pero muchas veces la ausencia del salón, no era exactamente para inhalar rapé sino para tener un encuentro con alguna damisela en las habitaciones altas que tenían todas las casas de “buena familia” y se ausentaba diciendo: voy a echar un polvo y se perdía por las habitaciones, donde se encontraba con su amante para un encuentro sexual

¿Lo sabías? :o

Buenos Aires 1664

Posted by – 2009-06-13

El francés Massiac nos ha dejado una descripción del Buenos Aires de 1664:

La ciudad está situada sobre la ribera escarpada al borde del río; en algunos lugares tiene alrededor de cuarenta pies de altura; se puede fácilmente fortificar, pues se tiene todo a mano. Las casas no son muchas; están construidas con tierra batida entre maderos, la que se moja un poco. Son de una planta y sin otros avisos y del mismo modo que los conventos. Están techadas con paja y ramajes.
Las iglesias están techadas con tejas y se construyen sin magnificencia, igual que las casas. Las calles están sin pavimentar; no se encuentra ni una sola piedra en todo el campo. Todo es una planicie unida de suerte que la ciudad en nada puede aprovecharla.
Se trata, en fin, de un pueblo abierto cuyas casas están recubiertas con paja y construidas de barro. El único edificio público es el Ayuntamiento que sirve de Cárcel. El agua que usan es la del río que es muy buena.
Creo que habrá unas cien casas de habitantes adinerados, los demás no hacen más que vegetar; no hay mendigos. He contado alrededor de dos mil mujeres casadas y solteras que viven, la mayoría, de su trabajo o de sus amores secretos. La mayor parte de los maridos están largo tiempo ausentes y se dedican a los negocios y a las minas. He visto unos 1.000 niños menores de diez años y unos 60 religiosos o Padres. Estimo que había más o menos unas 6.360 almas.

Molina, Raúl A., Primeras crónicas de Buenos Aires. Las dos memorias de los hermanos Massiac. Revista “Historia”, Nº 1. Buenos Aires, 1955, pág. 109.
Carlos Alberto Floria / César A. García Belsunce “Historia de los argentinos”, Editorial Larousse, pág. 138.

Contrabando en el 1600

Posted by – 2009-06-12

Desde que en 1602 se emitió la primera Real Cédula de navíos de permiso o registro, que permitía el envío de dos naves por año para satisfacer las primeras necesidades de la población rioplatense y evitar que desaparecieran en la miseria, los porteños lucharon persistentemente por la ampliación del régimen comercial de su puerto, mientras recurrían a los beneficios del contrabando para suplir las deficiencias del sistema oficial.

Carlos Alberto Floria / César A. García Belsunce “Historia de los argentinos”, Editorial Larousse, pág. 142 “Buenos Aires y su lucha por el puerto”.

Mucha mierda

Posted by – 2009-06-04

Este no es otro post de mierda. :lol: Alguna vez habrán escuchado esa frasecita mucha mierda deseando suerte, ¿no? Bueno, mi vieja me contó de donde viene, y en Wikipedia también aparece esta versión (entre otras):

[...]
Hay quienes explican que esto se debe a que antiguamente, en París, sólo podían permitirse ir al teatro las personas de la clase pudiente, que acudían al mismo en coche de caballo. Entonces, si en la puerta del teatro había gran cantidad de “mierda”, significaba que el teatro estaría lleno, o lo que puede suponer mucho éxito.
[...]

De Mierda en Wikipedia.